Göbekli Tepe

Göbekli Tepe

Elena Escalante Ruiz

 

De todos los juegos que solía jugar en mi infancia recuerdo dos con alegría: La búsqueda del tesoro y La maldición de la momia. Ahí estaba yo, vestida en color caqui, con el Sarakov de mi abuelo. La brújula sujeta al cuello y la cantimplora en la cintura. En un desierto abrasador o abriéndome paso entre la selva a machetazos, a escasos metros del descubrimiento arqueológico más importante de la historia. Sin pensar en mosquitos, anacondas, alacranes u otras criaturas ponzoñosas, pues mis ensoñaciones arqueológicas siempre fueron inverosímiles y perfectas: es decir, un cliché.

Foto tomada de https://www.lugaresconhistoria.com/gobekli-tepe-el-santuario-mas-antiguo-del-mundo-turquia

Creo que en el mundo existen dos tipos de arqueólogos, los de corazón, como yo, y los reales, como Klaus Schmidt, que en 1995, mientras excavaba en el sur de Turquía, hizo realidad el sueño de todo arqueólogo: el descubrimiento de Göbekli Tepe, que excede por mucho, mi más memorable descubrimiento infantil.

Tras años de investigación Klaus Schmidt, junto con el equipo de conservación y restauración del gobierno de Turquía, concluyeron que Göbekli Tepe (que se puede traducir como ombligo del mundo), es un santuario, el más antiguo registrado hasta ahora por la arqueología: de acuerdo con la prueba de radiocarbono, Göbekli Tepe tiene entre 11 000 y 12 000 años de antigüedad. Los arqueólogos sitúan su edificación hacia el final de la Era del Hielo.

Foto tomada de https://es.wikipedia.org/wiki/Göbekli_Tepe

En distintas conferencias, Schmidt subrayó que la ubicación de Göbekli Tepe no es casualidad: fue construido en el centro de lo que hoy se conoce como La Medialuna Fértil. Zona del Oriente Próximo que en la era Neolítica tuvo las condiciones climáticas favorables para la sobrevivencia de muchas especies. El arqueólogo explica que Göbekli Tepe fue un lugar al que peregrinaban los cazadores-recolectores, pues a pesar de que no existen registros de viviendas en la zona, se hallaron rastros de producción agrícola y domesticación de animales como cabras, borregos, vacas y cerdos. Estos hallazgos podrían marcar el inicio de la agricultura y, por lo tanto, de la transición a la vida sedentaria.

Gracias a la teledetección espacial se sabe que el santuario abarca nueve hectáreas, aproximadamente, y está compuesto por 16 recintos semicirculares de piedra caliza, de los cuales cuatro ya han sido excavados. Bajo estos recintos se encontraron capas de otras edificaciones con las mismas características que fueron sepultados. Dentro de cada uno de estos semicírculos se alzan doce megalitos o pilares en forma de T de los cuales sobresalen dos. Estos últimos podrían ser representaciones estilizadas de seres humanos en una asamblea o reunión. Es importante mencionar que estos megalitos en forma de T pesan entre siete y diez toneladas. Pero, sobre todo, que hasta ahora los arqueólogos únicamente han registrado la existencia de martillos de sílex y otras herramientas arcaicas, propias de esa era tan lejana a la nuestra.

Foto tomada de https://es.wikipedia.org/wiki/Göbekli_Tepe

Las T, o pilares más pequeños, están decorados con sofisticados altorrelieves. Algunos forman extraños símbolos, los cuales, a pesar de la distancia temporal que los separa (seis mil años aproximadamente), podrían relacionarse con algunos jeroglíficos. Otros representan animales. Se cree que estos últimos podrían ser marcas de identificación entre las distintas tribus que visitaban el santuario.

Schmidt explicó que, a diferencia de las cuevas de Lascaux y Chauvet pertenecientes a la era Paleolítica, donde los animales son el principal motivo de la representación, en Göbekli Tepe es el hombre el eje o motivo central. Todo esto materializa un importante descubrimiento en una era en que se pensaba que el ser humano eran incapaz de realizar una hazaña arquitectónica tan elaborada como Göbekli Tepe.

La maravillosa aventura arqueológica de Klaus Schmidt me trae a la memoria una frase que no recuerdo dónde leí: “Se dice que Pitágoras encontró su doctrina en los santuarios de Oriente.”  ¿Acaso Göbekli Tepe es el primero de muchos santuarios que  le siguieron y que siglos después visitó Pitágoras?

Todavía quedan muchas incógnitas por resolver. Hasta la fecha,  no se conoce la razón por la cual los cazadores-recolectores de la prehistoria levantaron y enterraron, una y o otra vez, sus templos. Tampoco se sabe por qué, hace nueve mil años, Göbekli Tepe fue sepultado por completo y para siempre. Tristemente estas incógnitas no podrán ser resueltas por nuestro héroe y experto en arqueología de la prehistoria, Klaus Schmidt (1953-2014).

Foto tomada de https://es.wikipedia.org/wiki/Göbekli_Tepe

Ligas con imágenes de Göbekli Tepe:

https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/el-futuro-del-dinero-729/gbekli-tepe-espejo-de-la-transicin-neoltica-16128

 

https://www.lugaresconhistoria.com/gobekli-tepe-el-santuario-mas-antiguo-del-mundo-turquia

 

 

 

 

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