JAUSS

JAUSS

Fernando Curiel

I

De manera paródica y paradójica, pero con buena puntería (creo), suelo narrar, burlas veras, el surgimiento de la Estética de la Recepción, obra principalmente del alemán Robert Hans Jauss, dueño de un pasado nazi como oficial de las SS.

Lugar que ni mandado a hacer: la flamante Universidad de Constanza, del lado Occidental de Alemania, abiertamente opuesta a la tradicional Universidad tudesca.

II

Alemania (salvo la parte Oriental), no escapa a la convulsión de la oleada anti autoritaria del llamado (llamarada) occidental del 68: transformadora de la Vida; hartazgo “clasemediero” urbano (sobre todo en la Sociedad de la Abundancia) del “refri” abarrotado de mercaderías y de un futuro cuadriculado, encasillado; “contestación” del Poder fuere cual fuere: de pareja, familiar, político, social, laboral, fabril, escolar (que, en México, quiso monopolizar el 68 político, expresado en un Movimiento Estudiantil; supuesta exigencia de Apertura del Sistema de Representación que, de ser cierta, produjo a la Partidocracia, preámbulo de Cárteles de nuevo cuño).

III

Con todo y que podía clasificarse entre los campi innovadores del mundo, tampoco escapa a la revuelta de costumbres el alumnado de Constanza. Entre tales, los alumnos de her profesor Robert Hans Jauss.

¡Basta! ¡Basta ya de la “goethecidad” de Goethe, de la “nitezchecidad” de Nietzche! Y, por el camino, del Mentor dueño incuestionable de un saber que se permite impartir al pasivo alumno.

Flota un ánimo soliviantado en el salón de clases, por su disciplina más cuartel que otra cosa. Prendas “jipiosas” o chamarras militares. Flores coronando rubias cabelleras femeninas. Cabelleras y barbas largas en los chicos. Primero con timidez, luego resueltamente, pancartas desafiantes con la leyenda “¡Fin a la guerra de Vietnam!”; y las figuras de Mao y “Che” Guevara (ni por descuido las de Stalin o Fidel).

A Jauss, de eficaz y brillante pasado militar nacionalsocialista, se le prende el foco (imagen tomada del cómic, género a la alza). ¿Por qué no declarar al alumno, sumiso y estático receptor de grandezas literarias del pasado, ¡coautor! ¡Coautor de Goethe, de Nietzche!

“¡Jóvenes!”, habrá expresado ante los juveniles rostros cariacontencidos. “¡Jóvenes, os digo que la Creación, dispositivo excelso, se activa justo cuando se lee el poema, la novela, el ensayo, el tratado! Sólo entonces. ¡Poder que se comparte!”.

Así la matizara Jauss con el “horizonte de expectativas” de cada lector, el golpe al Sacrosanto Totalitarismo Autoral, estaba asestado.

IV

Posdata. Ottmar Ote, autor de El caso Jauss. Caminos de comprensión hacia el futuro de la filología (UNAM-Almadía, 2018), examen de las dos vidas del teórico literario alemán, la diabólica ligada a las SS pardas, y la luminosa ligada a la Academia; parecería restar lo paródico de mi relato anterior. Pero no es así. Claro queda que Jauss, politiza y combate sucesivamente por objetivos militares y el Poder académico. Peca, digamos, de estratega que despliega tácticas.

En el salón de la Universidad de Constanza, si bien no se pierde del todo la pinta hippie y metropolitana vagabunda, las pancartas se abaten hasta desaparecer, y la hostilidad ambiente también; el alumnado se sabe tú a tú con el autor del canon alemán que le pongan enfrente. Genial maniobra.

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