El contexto universitario internacional y la UNAM

Campus 210520

El contexto universitario internacional y la UNAM

Humberto Muñoz García[1]

 

La pandemia nos tomó en un momento en el que las universidades públicas del país jugaban un papel de primera línea para generar mejores condiciones de vida, por la vía de la investigación y de la formación de nuevos cuadros profesionales y directivos. La actividad universitaria ha sido afectada por la pandemia pero, con todo, la institución sigue muy reconocida por la sociedad, y goza de plena confianza entre los mexicanos.

Las universidades aparecen en el espacio público y ahí juegan por prestigio, reconocimiento académico y recursos. Entre ellas, algunas ejercen su hegemonía e influencia sobre las otras, lo cual puede traducirse en relaciones de colaboración de las más fuertes a las más débiles, o al menos eso es lo que debería suceder.

 

Foto: Octavio Olvera Hernández

Unas instituciones ganan mayor poder que otras, lo que significa más recursos materiales, capacidades científicas e intelectuales. Se establecen jerarquías y desigualdades institucionales basadas en una serie de criterios, que son muy diversos en función de los fines que se persigan con la diferenciación institucional (Muñoz, 2009).

Las universidades mexicanas participan en el contexto internacional, donde existe un mercado académico que se nutre de los llamados “rankings”. En varios rankings internacionales, las mejores diez universidades del mundo son casi siempre las mismas. Son, por lo general, universidades de Estados Unidos y de Inglaterra. P. E. Harvard, Stanford, California Tech, MIT, Yale, Chicago. Se agregan Oxford y Cambridge. En este conjunto, las universidades se escalan diferencialmente en el tiempo, pero siempre dentro de las 10 primeras posiciones.

Foto: Octavio Olvera Hernández

Otras que ocupan altos lugares, digamos entre las primeras 50, pertenecen a países altamente desarrollados, que dedican recursos públicos y privados muy elevados porque entienden que en la era digital las universidades se han vuelto política y económicamente más relevantes, además de atender las demandas sociales por educación superior.

En fin, algunas como Harvard, gozan de recursos económicos multimillonarios anualmente por matrícula, donaciones e inversiones propias, que superan por 15 veces o más el último presupuesto anual de la UNAM. En un artículo de hace unos años (Jiménez, 2012) leí que el costo por alumno de Stanford superaba casi 177 veces el costo por alumno de una universidad (UIB) en un país del tercer mundo.

Resulta que universidades muy ricas tienen un dispositivo de investigación fuerte que produce resultados en áreas como medicina, ingeniería, matemáticas y economía, que se consideran disciplinas de primera importancia para el avance económico. Tienen, asimismo, investigación en campos como historia, filosofía, sociología y ciencia política, trascendentes para la vida en sociedad. El presupuesto de investigación en los Estados Unidos en 2015, quedó en un 20% concentrado en 10 universidades (13.6 mil millones de dólares). Las universidades multimillonarias hacen muy difícil la competencia académica para la gran mayoría de universidades como las nuestras.

Foto: Octavio Olvera Hernández

En México, la UNAM está considerada como una de las mejores universidades del país. En el último reportaje WEB (2020) aparece en primer lugar. Y no es casual. La UNAM tiene seis campus en el AMCM, dos subsistemas de investigación, cuatro grandes unidades docentes en el país, Morelia, León, Juriquilla y Mérida, con una oferta docente de interés local. P.E. Geociencias, Ciencias Ambientales, Ciencias Agrogenómicas, Desarrollo Territorial, Ciencias de la Sostenibilidad, Desarrollo y Gestión Interculturales, Manejo Sustentable de Zonas Costeras, etc..  En todas las unidades hay o habrá posgrados e investigación. Otro campus se ubica en Morelos y está concentrado en investigación. Dentro de su estructura se encuentra el CRIM, hoy por hoy, con un gran reconocimiento en las ciencias sociales. En Yucatán, el CEPHCIS ya tiene una muy buena producción en Humanidades y Ciencias Sociales. La UNAM, también, ha auspiciado estas disciplinas en Chiapas y Oaxaca. De hecho, desde hace tiempo, la UNAM tiene instalaciones académicas en las 32 entidades federativas de México. Y, por si fuera poco, ha abierto 14 sedes en el extranjero. Es una de las 15 universidades más grandes del mundo por su matrícula, que crece año con año.

Todas estas cifras vienen a colación, porque la UNAM se ha comprometido a ir dónde el país y la sociedad la requieran. La UNAM es hoy un conjunto institucional extraordinario, una organización intrincada, que conjuga docencia, investigación y cultura de muchas maneras, que sirve a México y al entorno social donde se ubica. En el contexto universitario mundial destaca por ser una universidad pública que cubre todo su país, que produce sociedad, comprometida en esencia para que México salga adelante de la crisis y para contribuir a crear ciudadanía.

Foto: Octavio Olvera Hernández

La UNAM de hoy es muy compleja. Al regresar, después de la pandemia, sería relevante que los académicos dedicados a su estudio instalen un foro para discutir y sugerir qué cambios se requieren en su gobernanza, dentro del marco jurídico, tal que se incremente su legitimidad y eficiencia, para que la UNAM tenga las mejores condiciones para transitar en este siglo.

 

 

[1] UNAM. Programa Universitario de Estudios sobre la Educación Superior (PUEES), IIS. recillas@unam.mx

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