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Claudio Acevedo

Propincuo follower:

En el penthouse de Picacho, dada la situación de inminente rebrote de la Peste, todos nos mostramos mansamente resignados.

Moroleón, mi pastor inglés, “Moro”, recordando correrías en parques y plazas, y de manera especial la rutina en la que yo aviento una babeada pelota, él corre, la coge y me la devuelve, si no es que, inspirado, la atrapa en el aire, y vuelta a comenzar… hasta que nos hartamos…

Vicky, mi bicicleta recordando por su parte, las largas rodadas, con el Ajusco como meta, y vamos de regreso también hechos la mocha, o las rodadas, Moroleón acompañándonos, en el Bosque de Chapultepec —que a ver en qué rayos lo convierten—, a nuestro entero aire…

¿Y yo?

Nostálgico también de mis largos años en Londres, asalariado del cine para adultos (señores y, aunque usted no lo crea, señoras); cliente asiduo de museos, galerías y pubs; renovado novio casi siempre de compañeras de trabajo con temperatura de Fundidora; y atento a cuanta novedad contestataria reventaba a orillas del Támesis, antes de derramarse en Trafalgar Square…

Así di con un clásico de aquellos años, de un autor que le paraba los pelos al SISTEMA gringo: Abbie Hoffman, el artífice del movimiento Yippie, perseguido y encarcelado. Hablo de su libro ROBA ESTE LIBRO, cuya primera edición de 1971, o la dejé cuando regresé a México, o se lo presté a quién sabe quién sin V de vuelta, o alguien me lo birló.

Por fortuna adquirí en un 2015 que me parece tan lejano como Plutón, en algún Péndulo, una nueva edición con una Introducción de Norman Mailer y un Prólogo de Howard Zinn.

Ya le iré platicando mi relectura. Por ahora sólo le adelanto estas palabras de Abbie: Tal vez sea apropiado que escriba esta introducción en la cárcel —esa universidad de la supervivencia—. Aquí aprendes a utilizar la pasta dental como pergamino, a fabricar un pincho como cuchara y a construir complejas redes de comunicación. Aquí también se aprende la única rehabilitación posible: el odio a la opresión.

Robar este libro es, en cierto modo, un manual de supervivencia para la cárcel que es América. Aconseja la fuga. Te muestra dónde y cómo exactamente colocar la dinamita que destruirá sus paredes…

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Dicho lo anterior, le comparto, follower, a Natalie Gibson, angelical modelo oriunda de Los Ángeles, de la California tras la frontera. Dirección:

@nataliengibson

 

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