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Claudio Acevedo

 

Propincuo follower:

Como correntada de una puerta de presa, de súbito abierta, mi inundan los recuerdos de mis años londinenses, escapado de mi tóxico ambiente familiar, trásfuga de la carrera de Derecho, mano de obra del cine para adultos, habitante de una ciudad aún lejos de la politiquería y la decadencia que la alejarían de Europa, su natural frontera, salvado el Canal de la Mancha.

La contestataria juventud pop regresaba al hogar. El puerto bullía de arte, clásico, vanguardista, moderno. La moda cambiaba hora por hora. El movimiento Non Bra cundía que era un contento. La editorial Penguin hurgaba en la literatura insular y en las literaturas del planeta. Se aproximaba, no sin debate, el ingreso a la Comunidad Europea…

Una delicia recorrer fuera de las horas de filmación a temperatura de acerera, galerías, museos, calles, parques, pubs; repasar la cruel historia británica en los cuadros de la National Portrait Gallery; escuchar perfectos conciertos en Saint Martin in the Fields; saciarse del mejor cine imaginable en el London Film; sin imaginar lo que pasaría con la Princesa Diana; el ragaee subiendo como espuma; hablar por teléfono en las rojas casetas inconfundibles; subir a, o descender de, el “Imperial” de los autobuses de dos pisos; adelantándose los proyectos urbanos y turísticos que recobrarían el Banco Sur.

 

Y sé que, de haber continuado junto al Támesis, me mataría residir en una ciudad confinada, reaparecida la Peste, despoblados Hyde Park y Saint James, el Strand, Picadilly Circus; el barrio de Chelsea, donde viví, en estado paranoico; la anciana Reina usando cubrebocas, y el heredero Carlos ya entrado en los setentas; los hijos William y Henry agua y aceite; en la cúspide logreros políticos segundones encendidos separatistas…

Vivir la afrenta de cientos de los taxis históricos, negros, cómodos, con el cristal separando el interior, pudriéndose en parajes despoblados por falta de pasaje…

No, no podría.

Portazo, ¡ay!, follower, a la nostalgia.

Mejor le comparto, a Andrea Sola (¿sola por qué demonios?), compatriota, actriz conductora o conductora actriz…

Dirección: @andysola.

 

 

 

 

 

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