Ediciones críticas. A propósito de Santa, de Federico Gamboa  

Hace ya muchas Letras

Ana Elena Díaz Alejo

 

EDICIONES CRÍTICAS

A propósito de Santa, de Federico Gamboa  

 

¿Le han hablado a usted de la Ecdótica?, ¿no?, pues permítame presentársela. La Ecdótica se ocupa especialmente de iluminar la historia editorial de las obras que han logrado varias ediciones. Ella trae ante el lector contemporáneo las líneas impecables salidas del pulso de su autor y las adendas y corrigendas realizadas por él en el transcurso de su vida. Estas alteraciones son siempre válidas y se registran en nota a pie de página como parte del proceso ideológico o estilístico del autor: conforman una gran parte de la labor editorial que llamamos edición crítica. La Ecdótica proporciona a los editores críticos las normas convenientes en el arte de fijar los textos para conservar su calidad de versión definitiva.


Cuando tenemos a la vista las publicaciones de una misma obra, no son extrañas las intromisiones procedentes de manos ajenas: impresores oficiosos o descuidados; familiares ignorantes pero posesivos, y muchas, pero muchas más, las de lamentables revisores o de impresores irresponsables o mal intencionados. Una edición crítica puede reconstruir los pasos de un texto desde sus orígenes hasta la más reciente de las impresiones autorizadas por el propio autor.

Permítame traer aquí un buen ejemplo. Al estudiar la espléndida prosa de Santa (1903), de don Federico Gamboa fue inevitable comparar páginas y descubrir un desastre: unas habían suprimido los párrafos descriptivos –gran recurso del narrador para circundar el marco vital de sus personajes–; otras, toda reflexión estética. En resumen, sólo ofrecían ciertas líneas de secuencias temporales, los diálogos y algunas observaciones apenas necesarias para la mínima intelección de la fábula, es decir: los impresores habían conservado la anécdota –recurso elemental en la estructura de la trama–, y borrado, irrespetuosamente, la riquísima polifonía dadora del clima de la novela. Esas “ediciones” sólo habían conservado del original el recuento chismoso de una historia vulgar, privando al discurso de la cuidadosa urdimbre tejida por don Federico Gamboa para mostrar su visión del mundo. Al reducir páginas para ahorrar papel, esa impresión produjo un triple daño: al autor, a quien convertía en un redactor de pasquín; a la novela, que presentada en ese discurso no podría ser tenida en cuenta como título importante de las letras nacionales, y al lector, quien no conocería ni disfrutaría de la verdadera Santa de don Federico Gamboa.


Es evidente que la Ecdótica, disciplina fundamental en la integración de la bibliografía de un escritor, es también un instrumento básico en el ejercicio de la investigación literaria.

Lo invito a leer Santa, representativa de la narrativa social de los finales del siglo XIX y principios del XX. Sus personajes, su paisaje urbano, su moral, su estética, sus límites, su estilo, están presentes con toda su fuerza, gracias a la pluma observadora de don Federico Gamboa. Pero asegúrese de leer una edición autorizada, esto es: una edición crítica. Disfrútela.

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