HORDAS DE SALVAJES RACISTAS

TEATRO PANDÉMICO

Eulogia Crespo

 

¿Dónde rayos tenían lugar las pavorosas escenas que veía? ¿En África, en Venezuela, o se trataba de una premonición (¡ni Dios lo quiera!) mexicana, de 2024, en San Lázaro? No, no, todo pasaba en el Capitolio, Washington, Distrito de Columbia; en una Nación, aunque Imperial, una de las cunas de la Democracia. De no creerse.

<>

Hordas de salvajes racistas, no poco armados, y con la ayuda de los vigilantes (se habla de 20, por lo menos), y de congresistas republicanos de línea dura (se habla de 3 o 4), tomaron por asalto el sacrosanto recinto, vociferando, unos más payasos que otros, obligaron a diputado y senadores a buscar refugio donde cayera, subieron las patas (pies, los racionales) sobre escritorios. ¡Cosas veredes!

<>

Atendían el rabioso llamado del Gran Jefe Copete Zanahoria, de impedir la certificación legal del triunfo de su vencedor en la contienda, Joe Biden, y de paso auto propinarse un bananero (que normalmente salen al dedillo) auto golpe de Estado. Para la historia lombrosiana quedan las imágenes del orate con cuernos, descamisado y tatuado; del flameo de banderas confederadas; del “Modo” Ku-klux-klan. Y en el escandaloso asalto rufián, 4 muertos.

<>

¿Arrostrará consecuencias el facineroso botarate Trump, aunque ahora la haga de arrepentido y niegue la cruz en llamas de su parroquia? Sin dudas: su merecido segundo Juicio Político, o que lo inhabiliten de por vergonzosa vida. Alacrán al que hay que impedir, que cola y cuerpo vuelvan a juntarse. Dice, y dice bien, FC, colega de blog: A ENEMIGO QUE HUYE, PUENTE MINADO. ¡¡BROOOAAAAMM!!

<>

Pero ya anduvo, por El Álamo, bofetada a México, por lo que simboliza, ufanándose de su amistad con el Ejecutivo de por acá, que supongo lo extraña, y agradeciendo la disposición a su servicio anti migrante de miles de efectivos de nuestra Guardia Nacional.

<>

Escucho, leo teorías de que no es el talento de un Trump y los de su clase, lo que los empodera (pa’palabrita), sino el oportunismo depredador de liderar viejos malestares sociales, vertidos en vasijas de rencor. Y que el pavor de ciertos norteamericanos blancos, es que van que vuelan, fatalmente, a convertirse en Minoría en su propio suelo. Mayorías serán los afroamericanos, los latinos, los asiáticos. Y los poblanos que seguirán migrando, de seguir Barbosa como va.

Deja un comentario