LUZ AMARILLA

LUZ AMARILLA

(Horrible publicidad horripilante)

Claudio Acevedo

 

Propincuo follower

El cambio de luz al amarillo en el semáforo marca LG, nos alborozo a mí, a Moro mi pastor alemán y a Vicky, mi bicicleta. Podremos dejarnos de recorridos casi clandestinos y de corto alcance, y lanzarnos de lleno a la ciudad, cuidándonos desde luego de puentes sobre los que corre, inseguro, peligroso, el Metro.

De cualquier manera, alerté a Vicky de los innumerables fatales accidentes, fruto de una ya casi declarada guerra de extinción, por parte de los conductores de automotores, a los ciclistas, empeorada por la improvisada apertura de ciclovías en zonas de alto riesgo. ¡A qué autoridad se le ocurrió, meter pistas ciclistas en carreteras de alta velocidad!

Y a Moroleón, por si las dudas, con todo y que su porte y color de pelo se han desmejorado con el encierro, de robos como el de los perros de Lady Gaga. Menos mal que ya les echaron el guante a los forajidos.

Así pues, hoy mismo empezaremos a recobrar parte de la libertad retozona de la que gozábamos antes de la pandemia.

He sugerido una rodada, y paseada, dejando el coche en Plaza Loreto, por Insurgentes, mínimo hasta la altura del Viaducto. Ida y vuelta.

Ya le platicaré.

Mientras tanto, permítame compartirle a Candela Ruggeri, argentina, actriz, modelo, influencer.

Y lo dejo porque ya me apuran Moro y Vicky.

 

Deja un comentario