¡Deconstrúyeme ésta!

¡Deconstrúyeme ésta!

Por Rebeca Zaga

Qué ganas de romper todo, ¿no? 

Pues con que ahora ya vas a un restaurante fancy y te sirven ensaladas deconstruidas… Sí, básicamente un concepto mal entendido y usado como pretexto millennial para poner la misma lechuga con su aderezo aparte, en un frasco coqueto… O en las ya extintas fiestas, observar casi con burla la mesa de los chilaquiles deconstruidos, que se presentaban básicamente como una muestra de salsas aparte con totopos varios a elegir… 

 ¿Deconstrucción? ¡Qué tomada de pelo! ¿No?

Pero ahora me pregunto, si pueden deconstruir una ensalada y un banquetero puede darme caca con tenedor… ¿podré deconstruirme a mí misma, a mis prejuicios y atavismos?

¿Podré separar mis propios ingredientes y digerirlos por separado? ¿O simplemente juntarlos de otra manera? ¿O seré siempre un totopo con la salsa aparte? 

 Jáques Derridá, desde los años años 90 nos lo viene diciendo, pero nada más no logramos comprenderlo. (Lo de la ensalada y los totopos no, ¡eh!). Hoy deconstruimos la comida, la tecnología, el arte… pero nosotros estamos más comprimidos que nunca. 

 Mi impresión es más como que ante el movimiento inminente nuestras cadenas se aferran y lastiman más. Deseamos movimiento pero ante cualquier temblor sentimos un mareo terrible. Agarramos a los nuestros, cerramos los ojos y ya no queremos nada nuevo.

Pero, cuando cometemos un acto rebelde, ¿realmente lo hacemos por romper las cadenas? ¿O solo estamos oponiéndonos gratuitamente a un sistema? ¿Será cortarle una sola cabeza a un monstruo mitológico para observar cómo salen de él automáticamente otras cuatro? 

 Hace un año me tatué en el brazo una víbora hermosa que simboliza la tentación, el decir que SÍ a la vida encarnando con tinta a la eterna Eva.

 Tú que me lees dirás que un tatuaje en 2021 ya no es un acto rebelde, pero si vivieras con mi familia verías que si… Y mi acto era probar que mi cuerpo es mío y que puedo hacer con él lo que me plazca.

 Pero este pequeño paso para mí, ¿es un gran paso para la humanidad? Me quedo siempre con la inquietud de que nada es suficiente. Imagino que cada acto se ve como si gritara bajo el agua y sólo se vieran las violentas y vacías burbujas emerger a la desatendida superficie. 

Derridá en una de sus tesis filosóficas ve como posible el futuro mujer, como una revisión de la historia vista con ojos llenos de rímel… utópico, ¿no? 

La deconstruction es mirar hacia atrás con otros lentes, revisar de nuevo la historia contada y deshojar sus gastadas páginas para encontrar el origen de lo que somos, tratar de entenderlo para posteriormente cambiarlo.

 Una especie de estudio de los orígenes de cada chile para ver cómo ellos terminaron hechos salsas de chilaquil para así comer y entender al platillo completo.

Nadie quiere ni pretende olvidar a Eva, pero al deconstruirla y verla como un mito fundador nos elimina el apriori de ser sólo el causal de nuestra eterna penitencia. O revisar el origen histórico de lo que entendemos como matrimonio y familia y deconstruir sus gastados roles… o redefinir el nacimiento hegeliano del concepto de nación y volverlo encuentro en lugar de frontera y así ad Infinitum.

Deconstruir el mundo no nos hace borrar el pasado, pero sí debemos revisarlo. Debemos abrir el contorno y ver más allá de nuestras narices. 

Pregúntate realmente si sólo eres producto de los condicionantes sociales con los que naciste o si ya vas emprendiendo un camino con tijeras en mano dispuestas a cortar amarras. 

Ahora si, dime…

Qué ganas de romper todo, ¿no? 

 

 

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