SOCIALES

SOCIALES

Fernando Curiel

1

Cumplirá en breve los cuarenta

—luce mucho más joven—

Y la vida nada le escatima

Un cierto aire a Rosita Arenas

Exitosa empresaria

Animal de gim

Maratonista

Buceo en el Caribe

Deslumbrante

Deseada

2

Habiendo nacido, no obstante

en cuna sobrepoblada y precaria

—última de una pipiolera de siete

Padre y madre enfermeros del Seguro Social

Infancia y adolescencia: Col. del Parque.

Del. Venustiano Carranza

3

Pero natural palmito, cuerpazo, mejor dicho

Altísimo IQ

Ambición sin límites

Fría Resolución

Becas

Inglés y francés pan comido

Reina de Belleza-Fiestas Patrias Delegacionales

Acostones calculados, más becas

Administración y Comercio, Facu

Posgrado en Austin, Texas

Entertainment Management

—novedad de la Business School

Y un curso de producción teatral

La dispararon

Soltera irredenta

Galanes desechables —de preferencia casados

A la Cima

4

A sus veintitrés crea Comensales Inc

Empresa especializada en Galas Corporativas

—Grupo Carso, BIMBO, entre sus clientes

Espectaculares, escenográficas a morir

“De ensueño” era la divisa

Vida nocturna

Pasarelas de moda —ella un maniquí al mero día

Viajes al Viejo Continente

Publirrelacionismo

Redes, youtube

Depa en la Conde

Pintura y escultura vanguardistas

Una Celeb

Woman in power

Y ya maquinaba saltar de Comensales Inc

Al nicho de diseño creativo

Que exigen las ceremonias inaugurales

—deportivas, culturales

Competiría con Anima Inc

Se llevaría todos los Daytime Emmy

“Óscares” —Arieles de perdida— del Ramo

 

5

Los cuarenta los cumpliría en Manhattan

Con Beba y Nin (Ninfa), sus “cuadernos”

King Lion, noches de Trebeka

Bistros, Sack en la Five

Asomo a Zona Cero y su fuente que mana al abismo

Algún Cuadro en las Galerías de Soho

“Todoterreno del shopping”

 

6

Retrasó el viaje —Beba y Nin se adelantaron

Por culpa, a causa

De un reportaje de la revista Muau

Que se llamará 40 DE LOS CUARENTA, FIRMAMENTO FEMENINO

Empresarias, Artistas, Socialités, Benefactoras —cáncer de mama, arte indígena

Y algunas Herederas de fortunas en dólares

Gozó como niña la puesta en escena, el “backstage”

Parafernalia de limusina, maquillaje

Las pruebas de luces y vestuario

Las indicaciones profesionales —el fotógrafo guapísimo

El chismorreo —que a eso se reducía la entrevista— con Martha Debayle

Chaparrita inmensa

Feliz acatarró en el celular a Beba y Nin, ya atrapadas por N.Y., aguardándola

7

¿Por qué durante el vuelo, su inquietud, ese malestar sordo?

¿Nostalgia para no andarse con cuentos?

¿Nostalgia sin base alguna?

Inefable tristeza

Llegó corriendo a la Terminal Dos

En la Zona Comercial se detuvo para adquirir unas toallas íntimas

–el colmo, la maldita regla amenazándola justo ahora

Y cogió sin pensarlo, Álbum de familia

Nada grueso volumen de una tal Rosario Castellanos

Ya en el avión calibró al pasajero de al lado

Compatriota diplomático podía jurarlo

Traje raya de gis, apuesto, discreto gel en el cabello

Oliendo Opium pour homme

Educadísimo

¿un “date” en Manhattan?

Juega, juega a leer

Pero lo cierto es que el primer cuento la prende

“Discúlpeme, pero me asombra que una joven se interese en Rosario Castellanos”

Escucha la pausada pregunta, voz eufónica

Responde defensiva: “Lo acabo de comprar para entretenerme en el vuelo”

“No, disculpe, la felicito”

Dejó de prestar atención

El cuento “Lección de cocina” la atrapaba, los sentimientos revueltos

¿Por qué el malestar, digámoslo otra vez nostalgia?

Pareja que nace, la Novia, virginidad preservada

Luna de Miel en Acapulco, virginidad ofrendada

Señora de/

Sumisión, primera comida en el nido propio, torpeza cocinera

Ese trozo de carne sanguinolenta que florece en la sartén

Se encoge, achicharra, pudre

Primeros pasos a una eternidad de tedio, co-dependencia

Los hijos, las heces

Pareja condenada en vida

La soterrada violencia

Las capas de grasa

¿Por qué la añoranza de un pasado inexistente, ajeno?

Cierra con desmayo el libro

Mira, aprensiva, en la ventanilla, su hermosura come años

Camafeo

¿Empezaba prematuramente, secretamente, a envejecer?

¿A quedarse por siempre sola?

¿Había que vivir la experiencia, casarse, divorciarse?

¿Y sólo entonces conocer la verdadera liberación?

¿Cómo un rito de paso?

Alejó sus pensamientos como una mascarilla húmeda de orines

Se sobrepone y es ella quien reanuda la conversación

Y sí, por supuesto, se verían en Manhattan

Intercambian números de sus celulares

Preparativos para el descenso

Ni loca les contaría a Beba y a Nin

Lo del cuento de Castellanos

De su nuevo ligue, sí.

 

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