Puño electrónico: más que un blog, apuesta cultural de Fernando Curiel

Puño electrónico:

más que un blog,

apuesta cultural de Fernando Curiel

Antonio Sierra García

 

En 2016 se inició el proyecto Puño electrónico, diseñado por Fernando Curiel Defossé. Para mí, acompañarlo en esa aventura fue un honor y un privilegio. El plan se fraguó durante nuestras comidas en El Rioja y El Cardenal. En estos espacios conversábamos de manera recurrente. Las charlas con el doctor siempre me resultaron ilustradoras, pues eran entrañables prolongaciones del aula. Recuerdo que en esos sitios se expusieron las primeras ideas para arrancar la empresa digital que combinaba el ejercicio periodístico, literario y ensayístico. También atendía una de las preocupaciones constantes de Curiel Defossé: la visualidad.

Octavio Olvera y yo escuchábamos con atención los planes de Fernando. Yo llevaba mi libreta para registrar sus ideas. Siempre admiré su brillantez, su capacidad para plasmar propuestas con la finalidad de innovar, de romper, de huir de la monotonía y de la mediocridad. Inevitablemente me viene a la memoria su libro Vida en Londres; allí veo esa fuerza y esa innovación, ese deseo de proponer, de buscar nuevos ángulos, que en cierta forma prefiguran lo que Puño electrónico ha llegado a ser. Nos animó a escribir, a atrevernos a contar relatos periodísticos. Estoy agradecido por sus enseñanzas y las llevo como marcas indelebles. Fomentó en mí la pasión por la investigación y me invitó a alejarme de la frase común y de la superficialidad.

Foto: Octavio Olvera

El doctor estaba atento a todo lo que ocurría a su alrededor. Era un curioso permanente, con una mirada fresca, irónica e inteligente. ¿Por dónde seguir? ¿Por dónde continuar el ejercicio de la escritura? Mantuvo su tribuna en el periódico El Financiero y sus entregas para Campus de Milenio. Estaba convencido de que era necesario inaugurar un espacio digital. Coincidimos en su plan para desarrollar el sitio. Desde el arranque se sumó la creatividad de Priscila Ruiz Pomeroy. A ella se debe la identidad gráfica. Figura estelar también lo fue Rolando Morales, personaje valioso para el grupo, quien colaboró desde el principio. Su gran experiencia editorial hizo posible la impresión de los libros artesanales de la colección Dares y Tomares, “pensada en la edición personalizada de libros que responde al gusto de cada autor”.

Foto: Octavio Olvera

Con la asesoría del doctor, perfilamos el proyecto de la revista electrónica. ¿Quiénes estarían en la publicación?, ¿qué secciones habría? De inmediato se pensó en la pintora Liliana Mercenario Pomeroy, a quien se asignó un espacio para plasmar sus creaciones y mostrar su gran talento. La sección llevó por nombre “Visuales”. También participó Paula Rivera con sus crónicas canadienses. Octavio Olvera propuso la sección “Luz fósil”, que integró destacadas imágenes históricas. La sección de cine estuvo a cargo de Priscila Pomeroy.

Fernando Curiel me preguntó cómo intervendría en el blog. Luego de pensarlo un poco, le propuse crear una columna titulada “Fotoperiodismo”, en la cual reflexionaría sobre las imágenes de prensa. Le cuadró la idea. “Genial”, dijo.

El doctor inauguró la sección “Agenda urbana”, una columna que publicó semanalmente, con variados temas de la agenda nacional y nutrido contenido autobiográfico. Allí dejó huellas de su aportación en la vida universitaria. También se sumó al blog la controvertida colaboración del misterioso Claudio Acevedo: “Horrible publicidad horripilante”. Era éste un experimento valioso, pues abordaba temas de la realidad nacional e incluía imágenes que exhibían la belleza de mujeres deportistas y modelos. Creo que Claudio tuvo muchos seguidores: unos estaban atentos a los retratos de las chicas, y otros, listos para cuestionar las opiniones de Acevedo. Estos últimos se oponían a las posiciones anti-4T que Claudio apuntalaba en su foro. Tan enigmática como Acevedo era Eulogia Crespo, autora de “Teatro pandémico”, una de las últimas secciones de Puño electrónico.

Con su prosa elegante, breve y deleitable, Ana Elena Díaz Alejo se integró al equipo del blog en un segundo momento; en su columna semanal, “Hace ya muchas letras”, entregó textos brillantes. Con el correr de los años, otras voces no menos valiosas alimentaron el blog con sus contribuciones: Mauricio Beuchot, Luz América Viveros, Elena Escalante, Rosana Curiel, Raquel Barragán, Kazumi, Humberto Muñoz fueron colaboradores no regulares pero sí generosos y apreciados por Fernando Curiel.

Octavio Olvera y yo quedamos encargados de la edición. A pesar de nuestras labores, logramos alimentar el espacio de manera puntual. Periódicamente nos reuníamos con el doctor y hablábamos de las colaboraciones de la revista.

Puño electrónico fue una especie de laboratorio. Hubo excelente recepción del público. Un día sí y otro también, el doctor me hablaba entusiasmado para preguntarme por los datos duros del blog y las reacciones en las redes sociales. “¿Cómo vamos, buen amigo?”, decía sin falta. Entonces le daba el reporte puntual: cifras del alcance y las respuestas del auditorio. Pocas semanas antes de su muerte, nos sentamos para delinear el futuro del blog. Nos quedamos en la fase de evaluación; y yo, con el último reporte en la mano. En este cierre de homenaje, quiero decirle que Rosana Curiel tuvo un alcance de 2, 550 personas, Ana Elena 1, 320 y Humberto Muñoz 700. Hasta el próximo corte, buen amigo.

 

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